El volante bimasa (DMF) desempeña un papel crucial en los vehículos modernos. Reduce las vibraciones, evita ruidos indeseados y prolonga la vida útil de los componentes circundantes. Para distribuidores y talleres es importante entender cómo funciona un DMF, cuánto dura y qué señales indican desgaste.
Función del volante bimasa
Un volante bimasa compensa las vibraciones que se producen cada vez que se acciona el embrague. A diferencia de un volante motor tradicional, consta de un volante primario y uno secundario conectados por un amortiguador de vibraciones torsionales. Este amortiguador absorbe los golpes y garantiza un funcionamiento más suave.
Sin un DMF, el motor produciría ruidos de traqueteo o retumbos al acoplar o desacoplar el embrague. Con un volante bimasa, estas vibraciones y ruidos se minimizan, mejorando tanto el confort de marcha como la durabilidad de los componentes adyacentes.
Vida útil de un DMF
En principio, un DMF puede durar toda la vida del vehículo. La vida útil típica es de alrededor de 180.000 a 200.000 km. Sin embargo, varios factores pueden acortarla significativamente:
- Chiptuning, que modifica el comportamiento del motor y aumenta las solicitaciones.
- Remolque pesado o conducción frecuente con cargas elevadas.
- Uso brusco del embrague, que somete a mayor esfuerzo el sistema de amortiguación.
Utilizar un DMF de alta calidad, como los de Kavo Parts, ayuda a maximizar la durabilidad y garantiza fiabilidad a largo plazo.
Síntomas comunes de desgaste del DMF
Cuando un volante bimasa falla, a menudo se manifiesta con los siguientes síntomas:
- Pedal de embrague vibrante
- Ruidos de traqueteo, retumbos o golpes con el motor en marcha
- Funcionamiento irregular del motor
La dificultad: estos ruidos también pueden deberse a una caja de cambios dañada, lo que complica identificar el DMF como única causa. En muchos casos, los ruidos desaparecen cuando el vehículo alcanza velocidades más altas.
Qué hacer si sospecha un defecto
Si sospecha un problema en el volante bimasa, normalmente puede seguir conduciendo durante un corto periodo. Sin embargo, es importante acudir cuanto antes a un taller para su inspección. En el peor de los casos, vibraciones más fuertes pueden provocar el desprendimiento de partes del DMF y dañar la caja de cambios.
Reparación o sustitución de un DMF
En la mayoría de los casos, un DMF desgastado no puede repararse de forma rentable. La solución habitual es la sustitución completa. Como para este trabajo hay que desmontar la caja de cambios, los talleres suelen sustituir al mismo tiempo el kit de embrague. Esto garantiza un funcionamiento suave y ahorra costes de mano de obra futuros.
Elija siempre componentes de alta calidad para evitar incidencias recurrentes y asegurar la satisfacción del cliente a largo plazo.